Made in PAPokémon: El Mundo con Otros Ojos

Pokémon el Mundo Con Otros Ojos – Capítulo 23: El torneo de Pokemon Hierba. Un Pokemon orgulloso Parte 2

Disclaimer lavamanos tipo Disney

Esta historia fue escrita desde el 2002 al 2004, por una piba y un pibe que, al comienzo de la historia, tenían 15 años, al igual que el protagonista.
Es probable que cada tanto encuentren chistes o comentarios homofóbicos, machistas, racistas y/o de mierda en general. Básicamente, éramos literalmente nenes y bastante boludes, como la gran mayoría de las personas lo es a esa edad. Esos comentarios NO reflejan la postura actual del staff de PA y francamente, son bastante vergonzosos. Pero decidimos dejar la historia exactamente tal cual fue escrita y no lavarnos las manos de nuestros errores.

 

Capítulo 23: El torneo de Pokemon Hierba. Un Pokemon orgulloso Parte 2

Las cosas se habían puesto difíciles para Touji, el Weepinbell de su oponente le estaba dando una soberana golpiza a su Treecko. Pero cuando todo parecía perdido, Geroh-Kun se iluminó con una luz blanca. Touji sabía lo que eso significaba, y observaba la escena emocionado.

-¡Pero miren eso damas y caballeros! –dijo el locutor.

-¡Parece que el Pokémon de Touji está evolucionando en vivo y en directo!

Y así era.

La figura de Geroh-Kun creció bastante, y su cuerpo se volvió más esbelto y a la vez fibroso y fuerte, una hoja larga y fina le creció en la cabeza, llegando casi a tocar el suelo. De sus brazos también crecieron hojas, filosas como dagas. Cuando la evolución terminó, el Pokémon era completamente distinto.

-¡¡Esto es increíble!! ¡¡Es todo un privilegio para nosotros el ver un Pokémon tan inusual!!

-Así es, ¡Treecko evolucionó a un Grovyle!

-¿Grovyle? –murmuró Touji asombrado.

-Que raro es ese Pokémon, ¡nunca había visto nada como eso! –exclamó Harry, sorprendido.

-Estoy ansiosa por verlo en batalla –dijo Reiko muy animada.

-¡El combate continúa! –se oyó por los altavoces.

-¿Será capaz Grovyle de revertir la situación? ¿O Weepinbell seguirá teniendo la ventaja?

Ahora Geroh-Kun contemplaba a su oponente sin tanto respeto.

-¡Vamos Weepinbell! ¡No te dejes intimidar, su fuerza no pudo haber cambiado mucho! –gritó su entrenador –¡usa ácido!

Volviendo a centrarse en el combate, la campanilla comenzó a escupir rápidos y sucesivos chorros de una sustancia pestilente y humeante, capaz de derretirlo todo.

Pero si Treecko era veloz, Grovyle lo era el triple.
Esquivaba a su atacante sin ningún esfuerzo, saltando o corriendo por la arena, con una sonrisa confiada dibujada en su cara de reptil.

-¡No te confíes! –le advirtió Touji.

Y justo en ese momento, un chorro de ácido le dio en el brazo derecho, el Pokémon de Touji pudo sentir como le penetraba a través de la piel y le quemaba la carne. Soltó un grito de dolor y se lo sacudió rápidamente, mientras una voluta de humo oscuro brotaba de la herida.

Weepinbell vio su oportunidad y disparó con aún más insistencia, Grovyle se sujetó el brazo y siguió esquivando con destreza.

-¡¡Hojas navaja!!

-¡¡Ataque rápido!!

El lagarto se arrojó como un relámpago contra su oponente, pero este lo esquivó por los pelos haciéndose a un lado. Sin embargo, Geroh-Kun no se quedó ahí; clavó sus talones en el suelo y con un giro brusco e inesperado, cargó nuevamente contra su rival, esta vez dándole un golpe certero.

Weepinbell no quiso ser menos, y agitando las hojas que tiene como brazos, disparó una buena cantidad de hojas navaja, pero Grovyle las evadió dando un salto de varios metros de altura.
La gente en las gradas gritaba emocionada al ver semejante espectáculo de reflejos en ambos Pokémon.

-¡Guau! ¡Qué combate más emocionante! –exclamó uno de los locutores.

-¡Si tenemos un duelo como este en la segunda pelea, qué nos esperará para las finales!

Geroh-Kun estaba en el aire cuando recibió la orden:

-¡Terminalo, cortes furia! –gritó Touji.

Grovyle descendió a una velocidad endemoniada con los brazos extendidos hacia atrás, y las hojas de estos llenándose de un fulgor verdoso. Ni bien estuvo sobre Weepinbell, descargó sobre él una verdadera lluvia de cortes. 

-¡Weepinbell está en graves problemas! ¡El ataque cortes furia es tipo insecto, por lo que es efectivo en los Pokémon hierba!

-¡Parece que cada corte es más fuerte que el anterior!

La piel vegetal de Weepinbell era desgarrada por los constantes zarpazos del lagarto. Toru se quedó petrificado en su lugar, sin poder creer que su experimentado Pokémon estaba siendo masacrado.

-Me rindo. –dijo con calma.
Al oír esto, Touji le hizo una seña con la mano a su Pokémon para que lo dejara, y este obedeció de mala gana, estaba disfrutando de su venganza contra esa estúpida campanilla.
El entrenador de Weepinbell se acercó a su monstruo con semblante preocupado, y lo guardó en su Pokebola.
El referí subió la bandera a favor de Touji:

-¡¡El ganador de este combate es Touji Watsuki!!

Luego de estas palabras, la poca gente en las gradas que no estaba del lado de Toru estalló en gritos y aplausos, incluidos por supuesto Harry y Reiko.

-¡Muy bien Touji! ¡¡Sos el mejor!! –le gritó Reiko.

-No le des tantos ánimos, que se la va a creer demasiado –dijo Harry sonriente.

Touji y Toru se dieron la mano e intercambiaron unas palabras.

-Sos realmente bueno, se nota que entrenaste bien a tu Weepinbell, si mi Pokémon no hubiera evolucionado, no creo que hubiera podido ganar.

-Muchas gracias, tu Grovyle es fabuloso, estoy seguro de que les irá muy bien en este torneo. Espero que volvamos a enfrentarnos algún día.

-Yo también. “¿por qué dije eso? ¡No quiero volver a enfrentar a esa mierda!»

-Habrá un descanso de treinta minutos antes de la próxima pelea –anunció el locutor.

Touji caminó hacia los vestidores, con su Pokémon tras él, Geroh-Kun parecía cansado y no dejaba de sujetarse el brazo lastimado, pero tenía un brillo de satisfacción en los ojos.
Ambos se sentaron en un banco, y mientras Touji se secaba el sudor con una toalla, recordó la herida de su Pokémon, y se dirigió a él con una poción.

-A ver, dejame ver ese brazo –dijo mientras se lo sujetaba, tenía muy mal aspecto. El reptil lo miró con desconfianza por el rabillo del ojo. Touji le aplicó el spray en la herida, esperando que aquello no fuera un impedimento para el resto de los combates. El monstruo soltó un quejido.

-Vamos, no te quejes, es por tu bien.

Geroh-Kun se quedó en silencio.

-Eh, bueno yo… -comenzó a decir Touji, sintiéndose algo estúpido –esto es algo difícil para mí, pero… gracias por haber evolucionado, lo hiciste para ayudarme, ¿no?

Grovyle entornó los ojos. Si hubiera podido hablar le hubiera dicho: “No sueñes, solo evolucioné porque quería ganar”.

Touji le entregó su Pokémon a la enfermera que atendía los monstruos del torneo, una reconocida experta en Pokémon hierba, y se reunió con sus compañeros.

-¡Los dos estuvieron increíbles! –exclamó Reiko.

-Rika estuvo muy bien, pero Touji…

-¡Yo también estuve bien! –interrumpió este.

-Si Geroh-Kun no hubiera evolucionado, habrías perdido.

-Pero gané, ¿o no? –contestó irritado.

-Bueno, bueno, no discutan. Touji, felicidades. –le dijo Rika sonriente.

-Gr-gracias –dijo este ruborizándose.

Reiko frunció el entrecejo.

-Rika, ¿por qué crees que evolucionó? –le preguntó Touji.

-Bueno, no olvides que toda esta semana Geroh-Kun tuvo un entrenamiento más intenso y difícil que ninguno de tus Pokémon, debe haber obtenido la experiencia suficiente para evolucionar.

-Sí, es verdad…

-Además –continuó ella –después de esforzarse tanto en el entrenamiento, no creo que haya podido soportar caer en la primera pelea.

-Bueno, ¿y ahora cuando les toca pelear? –preguntó Reiko.

-Yo tengo el próximo dentro de una hora, y Touji en una y media.

-¡Bien! ¡Tenemos tiempo de ir a comer algo, me muero de hambre! –dijo Harry.

Después del abundante almuerzo, los combates continuaron.
Como era de esperarse, Rika y su Meganium pasaron sin problemas hasta los cuartos de final, y después la semifinal, deshaciéndose en tiempo record de Pokémon como Gloom, Sunflora, Bulbasaur, y otros similares. Se había vuelto increíblemente popular entre el público, masculino especialmente, lo que no agradaba del todo a Touji.

Este último también había llegado lejos, pero las batallas no siempre fueron fáciles, y mientras monstruos como Odish, Chikorita, y Bellsprout mordieron el polvo frente al “Relámpago verde”, como lo apodaban los locutores, este había tenido que esforzarse mucho para salir airoso de batallas contra un Ivysaur, Bayleef, y en especial un Breloom, que con sus poderosos ataques físicos fue un duro oponente, pero al final el Pokémon de Touji salió adelante.

Ahora estaba a punto de empezar la pelea de cuartos de final. Si pasaba estaría en la semifinal, y después…
El pensamiento de llegar a la final emocionó a Touji, pero también lo aterró:

-“Si llego a la final voy a tener que pelear contra Rika”.

Estaba parado en su lugar en el campo de batalla, esperando que su oponente se presentara. Le habían advertido que tuviera mucho cuidado, que la chica tenía un Pokémon muy fuerte. Pero Touji estaba lleno de confianza, estaba convencido de que iba a ganar.

-En este combate se enfrentarán Touji Watsuki, quien nos ha mostrado un espectáculo tras otro, contra una de las favoritas para ganar este torneo: ¡¡Len Sugimoto!!

La chica hizo su aparición, tenía muchísimos fans, y Touji se sintió algo abrumado.

-“¿Será que es tan fuerte como dicen? Para que tenga tantos fans…”

Esta vez Rika también estaría observando la batalla desde las gradas.

-“No me importa si es muy popular, Rika me está viendo, no puedo perder por ningún motivo” –se dijo a sí mismo con firmeza.

-¡Empieza la batalla!

-Los entrenadores llaman a sus Pokémon: Grovyle, quien nos sorprendió evolucionando en pleno combate y… ¡Bellossom!

Touji vio al Pokémon y se esforzó en no soltar una carcajada:

-“¡¿Qué?! ¿Me estuve preocupando tanto por esto?”

El Pokémon flor superaba por poco el tamaño de un Pikachu, y sus ojos redondos y amables no demostraban peligrosidad alguna.

-¡Vamos Solcito! –animó su entrenadora.

-“¿Solcito?” –rio Touji en su interior.

El silbato del referí se hizo oír:

-¡Vamos Geroh-Kun, ataque rápido!

El Pokémon obedeció y se lanzó contra Bellossom, pero este se puso a salvo dando un atlético salto a un lado.

-¡No lo dejes escapar!

Grovyle volvió a atacar, y otra vez, y otra vez, y otra, pero todas las veces fue eludido.

-¡Vamos, lo tenemos huyendo, seguí así!

El reptil siguió atacando, dejando a cada salto una estela blanca tras él. Finalmente Bellossom cometió un pequeño error de defensa y recibió el ataque. Geroh-Kun se apartó de su oponente, a la espera del contraataque, pero no ocurrió nada.

-“¿Qué le pasa? ¿Por qué no ataca?” –pensó Touji confundido.

Su monstruo también se mostró confuso e irritado por la actitud de su rival.

-¡Mirada maligna! –ordenó Touji.

Los ojos de Grovyle se estrecharon y brillaron intensamente. Bellossom se congeló en su lugar, o eso parecía.

-¡Ahora atacá!

El Pokémon embistió contra su indefenso oponente, estaba a punto de golpearlo cuando…

-¡Ahora! ¡¡Bomba de lodo!! –gritó Len.

-¡¿Qué?!

La bomba de lodo estalló de lleno sobre Geroh-Kun, estrellándolo contra el suelo. El golpe fue terrible. El Pokémon de Touji trataba en vano de liberarse de su pegajosa prisión de barro.

-¡¡Carajo!! –Gritó Touji –¡¡está atrapado en esa porquería!!

-¡Esto es increíble, damas y caballeros!

-¡No hay duda de que esta entrenadora sabe lo que hace!

-¡Hizo creer a su oponente que estaba a la defensiva y cuando se confió lo aporreó con un ataque fulminante!

-¡Este puede ser el final para Touji y su Grovyle!

-¡¡Mierda!! ¡No lo voy a permitir! ¡Vamos lagartija inútil! ¡¡Levántate y peleá!!

Geroh-Kun seguía luchando por liberarse de la gran masa viscosa, que restringía todos sus movimientos.

-¡¡Terminalo, rayo solar!! –ordenó Len a su Bellossom. El Pokémon empezó a cargar energía, mientras el pobre Grovyle trataba desesperadamente de liberarse, pero solo conseguía llenarse más de lodo.

-Bellossom ya casi termina de cargar, si le da, será el final del combate para Grovyle –dijo el locutor.

-¡Vamos Geroh-Kun! ¡¡Salí de ahí!!

-¡¡El rayo solar se disparó!! ¡¡No vemos nada por el destello!!

-No pude ver nada, ¡¿eh?! ¡¡No está!! ¡¡Desapareció!!

-“¿Cómo que no está?” –se preguntó Touji.

En donde el rayo solar había sido disparado, solo quedaban los residuos de la bomba de lodo, ni rastro de Grovyle. Bellossom miraba nerviosamente a los lados.
De pronto su entrenadora cayó en la cuenta.

-¡¡Cuidado!! ¡¡Arriba!!

El Pokémon alzó la mirada, y vio a Grovyle justo sobre su cabeza, precipitándose hacia él como un rayo.
Demostrando asombrosos reflejos, el Bellossom saltó hacia atrás, al tiempo que dejaba en el aire esporas paralizantes.
Geroh-Kun cayó justo en ese lugar, y se apartó hacia atrás de un salto, cubriéndose el hocico con un brazo.

Ambos Pokémon se miraron en silencio, jadeantes, pero Grovyle estaba mucho peor que su rival, la bomba de lodo había hecho estragos en su condición.

-¡No te dejes ganar! ¡¡Cortes furia!! –gritó Touji.

El Pokémon juntó fuerzas para realizar un último intento.

El primer golpe fue evadido, pero el siguiente le provocó una larga herida en un costado. Bellossom cayó al suelo. Geroh-Kun lo observaba, jadeante. Desconfiado, se le acercó lentamente hasta que estuvo sobre él.

-¡¡Ahora!! –gritó Len apretando un puño.

La flor se incorporó como un resorte y esparció una gran cantidad de polvo somnífero sobre su oponente.

-¡No! ¡¡Rápido, alejate de ahí!!

-¡¡Muy bien Solcito!!

Geroh-Kun retrocedió torpemente, y ahora luchaba por permanecer despierto, se esforzó con toda su alma, pero había aspirado suficiente somnífero para derribar a un Steelix.
Finalmente no pudo más y cayó de espaldas sobre la hierba, profundamente dormido. Bellossom relajó su postura y sonrió a su entrenadora.

-¡¡Levántate!!

-Atención, las reglas oficiales del torneo dicen que se declarará la derrota si permanece dormido por medio minuto. –anunció el locutor.

Pasaron diez segundos…

-¡¡Geroh-Kun, levántate!!

Veinte.

-¡¡Por favor!!

Veinticinco…

-¡¡Te lo suplico!!

Treinta.

El referí levantó la bandera a favor de Len:

-¡¡La ganadora de este combate es Len Sugimoto!!

Todos sus fans y el público imparcial festejaron la gran victoria de la chica. Touji se sintió furioso.

-“Estuve tan cerca…”

Sin embargo recordó que Rika lo estaba viendo, y conservó la compostura. Guardó a su Pokémon con toda la calma que pudo y habló a la Pokebola.

-Vos no tenés la culpa, las batallas Pokémon son así… –al decir esto se sorprendió a sí mismo, en otros tiempos nunca habría dicho una cosa como esa.
Después del tradicional saludo y las palabras amables, Touji se dispuso a salir del campo de batalla.

-¡¡Démosle un gran aplauso de despedida a Touji Watsuki, y esperamos verlo de nuevo en otro torneo!!

Esta vez, todo el estadio aplaudió a Touji.

-¡No pongas esa cara! ¡Lo hiciste muy bien! –lo animó Rika.

Estaban sentados alrededor de una mesa en la sala de entrenadores del estadio. Touji tenía la cara apoyada sobre una mano, con expresión de pesar.

-Mirá, hasta te dieron una medalla por haber llegado a los cuartos de final –le dijo Reiko.

-Si, pero quería el premio…

-Vamos Touji –le dijo Rika –la mayoría de los entrenadores que participan entrenan meses, e incluso años para estos torneos, vos solo entrenaste una semana, ¡y aun así llegaste muy lejos! Eso habla muy bien de vos.

Touji se sintió reconfortado, pero no lo demostró.

-Bueno, ahora solo podemos contar con Rika para que se lleve el premio –Dijo Harry cruzándose de brazos. Todos la miraron como si fuera una criatura celestial.

-Voy a hacer lo que pueda -respondió la chica, con una gota de sudor recorriéndole la cien.

Rika pasó la semifinal, pero no sin algo de esfuerzo.
Ahora solo faltaban pocos minutos para que comience el combate final, y el pequeño estadio estaba que ardía. Era de noche, cosa no muy favorable para los tipo hierba, pero así había sido decidido. La chica había soltado a Bronto en los vestidores.

-Estoy orgullosa, llegamos muy lejos gracias a tu esfuerzo –le dio unas palmaditas en el cuello –quiero que salgas y des todo lo que tenés.
El enorme Pokémon asintió con la cabeza.
Una vez en el estadio…

-¡¡Damas y caballeros!! ¡Finalmente el momento que todos estábamos esperando!

-¡Está a punto de comenzar la gran final de este fabuloso torneo de Pokémon hierba!

-¡Hemos visto competidores excelentes! ¡Pero ahora los mejores de ellos lucharán para determinar quien será el ganador!

-Los entrenadores están entrando al estadio, aquí llega Rika Sakurai, quien nos ha mostrado combates de gran nivel a través del torneo.

-¡Ya está en su lugar Samus Flowerbush! Este excelente entrenador fue el ganador del torneo del año pasado, y parece que también quiere quedarse con este.

-¡Y vuelan las Pokebolas! Rika con su poderoso Meganium y Samus con… ¡Venusaur!

-¡Esto es increíble! ¡Los máximos Pokémon de hierba se enfrentarán en la final!

-¡Este será un combate memorable!

-¡El árbitro pita el inicio del encuentro!

-¡Empiezan a atacar! Meganium toma la iniciativa y dispara sus hojas navaja, pero no funciona, Venusaur las detiene con las suyas propias.

-Ahora el Pokémon de Samus se lanza en un ataque embestida, ¡este corpulento Pokémon hace vibrar el suelo con su peso!

-Meganium no quiere correr riesgos y deja una nube de polvo veneno delante de él, esto detiene a Venusaur, que no se anima a acercarse.

-Ahora Venusaur lanza sus semillas drenadoras hacia su rival, pero este las detiene con sus lianas.

-¡Miren eso! ¡Las lianas de Meganium salen disparadas hacia Venusaur! ¡Se están enredando alrededor de sus patas traseras!

-¡Increíble! ¡¡Lo está levantando, lo alza en el aire!!

-¡¡Sin duda hace falta una fuerza extraordinaria para levantar un cuerpo tan grande!!

-¡¡Oh!! ¡Lo arrojó contra las vigas del estadio! ¡Venusaur está con la cara semienterrada en el suelo! ¡No se lo ve nada bien!

-¡Aun así Meganium le lanza una lluvia de hojas navaja! ¿Podrá soportar esa tormenta vegetal?

-Podemos ver que Rika está jugando en serio, no quiere proporcionarle la más mínima ventaja a su oponente.

-¿Uh? ¡Las lianas están saliendo de Venusaur! ¡Se enredan entre las patas de Meganium! ¡Perdió el equilibrio!

-Ahora Venusaur aprovecha ese instante para levantarse, se está preparando para atacar, ¡¡Es una bomba de lodo!!

-Meganium va a tener problemas pero… ¡No! ¡El ataque rebota sobre un escudo traslúcido! ¡Es un reflejo!

-¡Ahora Venusaur intenta un ataque de hojas navaja! El reflejo es traspasado, pero una decena de cepas desintegran las hojas sin mayor inconveniente.

-Samus le está ordenando algo a su Pokémon, vemos que saca sus lianas y rodea con ellas el escudo, ahora lo levanta sobre su cabeza…

-¿Qué está haciendo? ¡¡Está cargando su rayo solar!!

-Va a demorarse un tiempo, pero no creo que el reflejo de Meganium lo resista…

-¡Meganium tiene graves problemas! ¡¡No tiene escape!!

-Rika ordena algo…

-¡¡El rayo solar se dispara!!

-¡¡Pasó de largo!! ¡Meganium se deshizo de su reflejo para escapar! ¡Muy buena jugada!

-Ahora el Pokémon de Rika se incorpora, cayó desde una altura bastante grande, pero está bien.

-¡Ahora aprovecha que su oponente está cansado para atacar con su golpe de cuerpo!

-¡Uh! Eso tuvo que dolerle a Venusaur.

-¡Le está hostigando la cara con las lianas! ¡Este Pokémon no le da respiro!

-Parece que Meganium está listo para terminarlo, ¡está cargando su rayo solar!

-¡Venusaur también!

-¡Están a punto de disparar!

-¡¡Disparan!!

Ambos rayos solares chocaron uno contra otro, provocando un gran estruendo.
Ninguno de los dos parecía avanzar. La bola que se formaba en el punto donde chocaban estaba creciendo peligrosamente. Creció, creció, siguió creciendo hasta que…

-¡¡Explotó!! -Gritó el locutor.

-¿Habrán soportado semejante explosión?

-¿Qué Pokémon estará en pie cuando el humo se despeje?

El humo y el polvo cubrían completamente el campo de batalla, imposibilitando la visibilidad.
La gente en las gradas permanecía expectante, nadie hablaba.
El humo comenzó a disiparse.

-Ahora vemos un poco mejor, el humo se está alejando.

-¡¡Esto es increíble!! ¡¡Ambos Pokémon están de pie!!!

Y así era, las dos bestias se miraban intensamente, jadeantes, con el cuerpo cubierto de heridas y sucio por el humo y el polvo.

Pasaron unos tensos segundos…

-¡¡Venusaur cayó!! ¡¡Está fuera de combate!!

El referí levantó la bandera del lado de Rika.

-Y eso significa que…

-¡¡La ganadora de este combate y campeona del torneo de Pokémon hierba es Rika Sakurai!! –gritó el locutor a todo pulmón.

No hace falta explicar lo que ocurrió después; los gritos de los miles de espectadores se oyeron en todo el pueblo. Touji, Harry, y Reiko no podían con tanta emoción.
Sólo después de unos diez minutos lograron que la gente se tranquilice.

-Informamos que la entrega de premios se realizará mañana por la mañana.

-¡¡No falten!!

Después de todas las debidas felicitaciones, Rika se reunió con sus amigos, que prácticamente saltaron sobre ella:

-¡¡Muy bien!! ¡¡Estuviste increíble!!

-¡¡Sabía que ganarías!!

Cuando salieron del estadio y vieron la marea de gente, trataron de “disimular” a Rika. Harry le puso una gorra que tenía en su mochila, Reiko le dio sus lentes de sol, y Touji la cubrió con su campera (que a ella le quedaba enorme).
Así pasaron bastante desapercibidos entre la multitud y llegaron sin contratiempos al centro Pokémon.

Durante la cena…

-¡¡Felicitaciones!! –Gritaron Touji, Harry, y Reiko alzando los vasos.

-Muchas gracias.

-Lástima que tengamos que brindar con agua… -Dijo Reiko asqueada –si tuviéramos algo de plata podríamos comprar algo de sake… o cerveza… o algo así…

-Dejemos los festejos para mañana cuando Rika tenga el premio en sus manos –Dijo Harry alegremente.

A la mañana siguiente Rika se presentó en el estadio, donde recibió las ovaciones del público y su muy merecido premio; además del dinero en efectivo, recibió un set de piedras evolutivas y un trofeo.
Cuando el sol se puso, fueron todos a comer al restaurante más caro del pueblo, y comieron y bebieron en abundancia.

Al otro día (a eso de las tres de la tarde cuando ya se habían recuperado de la resaca) salieron del pueblo nuevamente rumbo a ciudad Olivine.

-Así que Touji… ¿al final decidiste quedarte con Grovyle en tu equipo? –preguntó Harry mientras caminaban.

-Si, el problema es que tuve que sacar a Hiro…

-No te preocupes, el Profesor Elm lo va a cuidar bien –le dijo Rika.

-Perdimos mucho tiempo en ese pueblo –Dijo Touji contrariado.

-Es cierto, tenemos que apurar el paso, o corremos el riesgo de llegar tarde a la Convención Plateada.

-Muy bien, entonces basta de interrupciones.

-¡Sin escalas hasta Olivine! –Gritó Reiko.

Touji tuvo que enfrentar muchos desafíos en el Torneo de Pokémon Hierba, y aunque no ganó, aprendió varias cosas valiosas que le servirán para su viaje…

Sabrina

La gente anda diciendo...