Made in PAPokémon: El Mundo con Otros Ojos

Pokémon el Mundo Con Otros Ojos – Capítulo 15: ¡No te rindas Hiro! El último combate por la medalla Plain

Disclaimer lavamanos tipo Disney

Esta historia fue escrita desde el 2002 al 2004, por una piba y un pibe que, al comienzo de la historia, tenían 15 años, al igual que el protagonista.
Es probable que cada tanto encuentren chistes o comentarios homofóbicos, machistas, racistas y/o de mierda en general. Básicamente, éramos literalmente nenes y bastante boludes, como la gran mayoría de las personas lo es a esa edad. Esos comentarios NO reflejan la postura actual del staff de PA y francamente, son bastante vergonzosos. Pero decidimos dejar la historia exactamente tal cual fue escrita y no lavarnos las manos de nuestros errores.

 

Capítulo 15: ¡No te rindas Hiro! El último combate por la medalla Plain

-¡¡Vamos Dandy, aumentá la presión!!

-¡¡Croconaw!! –gritó el Pokémon al tiempo que aumentaba al máximo el poder de su chorro de agua, hasta que, finalmente el árbol al que disparaba se partió a la mitad.

-¡Así se hace! –le dijo Touji -¡Volco! ¿Qué estás esperando? ¡No veo a ese Pidgeotto en el suelo todavía! –el Pokémon de fuego se encontraba enzarzado en una feroz batalla con un Pidgeotto salvaje, al que iba sacando más y más ventaja con el transcurso del combate.

-¿Qué te pasa Hoho? Si no podés esquivar los impactruenos de Denkeshi, ¿Cómo pensás que vas a poder contra la Miltank de Whitney?

El Noctowl de Touji esquivaba los rayos que el Pichu le lanzaba incesantemente, sin embargo, era inevitable que recibiera alguno y eso lo debilitaba bastante.

Esto es más difícil de lo que parece –dijo Touji sentándose en la hierba. Hacía varias horas que había empezado a entrenar a sus Pokémon, Harry había ido a buscar a Rika y a pedirle al Profesor Elm el Noctowl de Touji, para que pudiera entrenar con sus compañeros.

-Touji, no puedo creer que hayas liberado a Moro, un Skarmory es un Pokémon muy raro y valioso –dijo Rika.

-Además de muy fuerte –Agregó Harry.

-¿Les importaría hablar de otra cosa? -replicó Touji mosqueado.

-Si, claro, lo siento.

-¡Ey! ¡Hiro, quiero ver ese tronco convertido en pedacitos de leña en tres minutos!

-¡¡Herrracross!! –El Pokémon cortaba tan rápido como podía la dura madera con su cuerno, que se volvía cada vez más fuerte y filoso.

-¡Kosuke! ¡Traé esa roca para acá!

-¡T-tar! –gruñó mientras levantaba con sus cortos brazos una roca más grande que él.

-No, esa no, ¡la otra! ¡La que está al lado!

Kosuke soltó pesadamente su carga y empezó a levantar otra roca, mucho más grande que la anterior, era evidente que se estaba esforzando al máximo para no ser aplastado por ella.

Así los seis Pokémon siguieron entrenando durante dos horas más, hasta quedar totalmente exhaustos.

-Touji, ¿No te parece que estás exagerando un poco con esto del entrenamiento? –dijo Rika -es muy duro para ellos, no están acostumbrados a algo así.

-Lo sé -dijo, y luego se dirigió a sus agotados Pokémon -muy bien, ¡es hora de un descanso!

Los monstruos se dirigieron caminando lentamente (y volando, en el caso de Hoho) hacia donde se encontraba su maestro, algunos dejándose caer al suelo con extenuación.

-Sé que es difícil –dijo Touji acariciándole la cabeza a Denkeshi, quien se acurrucaba feliz contra él -pero no podemos permitirnos otra derrota contra Whitney, una sola es suficientemente humillante.

-Veo que finalmente empezás a pensar como un entrenador Pokémon –le dijo Rika sonriente -te felicito.

Touji se puso rojo:

-Bueno, bueno, ¡no es para tanto! Además, fue Harry el que tuvo la idea de mejorar las habilidades de mis Pokémon con estos ejercicios.

-Si, ¡deberías agradecerme!

-No te lo tomes tan en serio, idiota.

Rika, que veía venir otra discusión decidió cambiar de tema de la forma más efectiva que conocía:

-¿Por qué no vamos a comer? Los Pokémon trabajaron mucho, deben tener hambre.

-Buena idea.

Al cabo de un rato, los seis Pokémon de Touji, Charly y Cindy (la Cyndaquil de Harry) disfrutaban de su almuerzo, una generosa dotación de bolas de arroz, al igual que sus entrenadores.

-Es extraño… –murmuró Rika.

-¿Gwe gosa? –dijo Touji con la boca llena.

-Bueno, es evidente que Denkeshi superó con creces el nivel en el que los Pichus suelen evolucionar, sin embargo…

Touji tragó ruidosamente.

-Ah, así que los Pichus también evolucionan…

-Por supuesto, los Pichus evolucionan en unos Pokémon llamados Pikachu y pueden generar descargas de hasta 10.000 voltios –comenzó a decir Harry con aires de profesor – pero para ver el máximo potencial de la especie se necesita de una roca true…

-Ok, callate, no necesito de una clase de Pokémon hoy –cortó Touji -¿qué me decías Rika?

-Pienso que es raro que Denkeshi no haya evolucionado todavía…

-No te preocupes, ya lo hará, tarde o temprano.

-¿Qué estará haciendo Shin? –pensó Rika en voz alta, cambiando de tema abruptamente.

A Touji no le gustó el comentario, puso cara de disgusto:

-Debe estar matando Pidgeottos por ahí -dijo encogiéndose de hombros con sarcástica indiferencia.

-No pienses mal de él, es cierto que es muy duro con sus Pokémon, pero lo hace para sacar todo su potencial, estoy segura de que se preocupa mucho por ellos.

-Bah, no importa, seguro está en camino a la siguiente ciudad. Lejos de nosotros, con suerte.

Pareció que Rika iba a replicar, pero no lo hizo.

Después de otra larga sesión de entrenamiento, en la que Touji hizo combatir a sus Pokémon entre ellos y en la que Cindy participó, los tres entrenadores se dirigieron al centro Pokémon.

Una vez recuperados los monstruos, Touji marchó con paso decidido seguido por sus compañeros hacia el gimnasio de Goldenrod, donde Whitney lo esperaba para su revancha.

Dentro del edificio, ella misma los recibió:

-Sabía que volverías tarde o temprano.

-Esta vez no pienso cometer el mismo error, ¡Voy a llevarme esta medalla!

-Ya veremos, ya veremos.

Este es un duelo oficial entre el retador, Touji Watsuki del pueblo New Bark contra la Gym Leader Whitney, cada uno usará tres Pokémon sin límite de tiempo, ¡¡Comiencen!! –anunció la réferi.

-¡Furret, hora de hacer ejercicio!

-¡Kosuke, al ataque! “Kosuke es mi Pokémon más fuerte, no tendrá problemas”.

La alargada figura del Furret no pareció intimidar a Kosuke, quien lo miraba con su característico desprecio.

-¡Golpe de cuerpo!

-¡Chillido!

Antes de que Kosuke diera uso a sus cuerdas vocales, fue duramente golpeado por la ardilla, sin embargo pareció dolerle más a ella que a él, no era muy buena idea golpear una roca sólida.
Kosuke chilló con fuerza, lo que destrozó los oídos de su rival.

-¡¡Ahora avalancha!!

El Pokémon obedeció, pero Furret consiguió esquivar la lluvia de piedras, escurriéndose entre ellas gracias a su sinuoso cuerpo. Contraatacó con un ataque de arena (que no afectó a Kosuke) seguido de un ataque rápido, que tampoco logró el daño deseado por Whitney.

-¡Ja, no tiene caso! –dijo Touji triunfante -no tiene manera de dañarlo.

-Mmm… parece que tendremos que usar otro tipo de ataques –dijo Whitney

-¡Kosuke, termina a esa cosa! ¡Mordisco!

-¡Tar! –Kosuke se dispuso a terminar su trabajo.

-¡¡Ahora, puño de hielo Furret!!

El ataque helado tomó a Kosuke por sorpresa, y recibió un golpe brutal en la quijada, que lo mandó a volar varios metros hacia atrás. Yacía tendido en el suelo, con medio cuerpo congelado, un golpe crítico sin duda.

-¡Vamos, trata de levantarte! –rogó Touji, pero era inútil, Kosuke ni siquiera abría los ojos.

-¡Larvitar no puede continuar, Furret es el ganador!

Touji contempló con rabia la amplia sonrisa de Whitney.

-“Esto pasó porque me confié, pero eso se acabó” –Pensó mientras retiraba a Kosuke del campo de batalla, caminó con él hacia donde estaban Rika y Harry, y lo apoyó sobre la banca de los espectadores:

-Harry, dale una poción y descongelalo por favor.

-Si, dejamelo a mí.

Touji volvió a su lugar, decidido a aplastar a esa ardilla:

-¡Dandy, ve!

-¡¡Croconaw!! –gritó este al sentirse libre de nuevo.

-Escuchame bien –le dijo Touji a su Pokémon -Esa bola de pelo derrotó a Kosuke, no quiero que le des la más mínima oportunidad, ¿está claro? –el Pokémon asintió con la cabeza y le dirigió una malvada sonrisa a su oponente, mostrando buena parte de su dentadura.

-¡¡Comiencen!! –sonó el silbato de la réferi.

Dandy se lanzó a toda velocidad (bueno, la que él podía) contra Furret.

-¡¡Paralo con tu ataque rápido!!

El ataque del Pokémon de Whitney golpeó a Dandy de lleno, quien clavó los pies en el suelo para no retroceder.

-¡¡Puño trueno!!

Pero antes de que las chispas comenzaran a brotar de su mano, un poderoso chorro de agua le abofeteó la cara con gran fuerza, Furret salió disparado hacia atrás, comiendo tierra.
Sin siquiera darle tiempo a reaccionar, Dandy clavó sus filosos colmillos en la cola del Pokémon, y comenzó a estrellarlo repetidamente contra el suelo y las paredes.
Cuando terminó, todo lo que quedaba era una gran masa de pelo mojada, inerte en el suelo.

Ahora era Touji quien sonreía burlonamente a Whitney, que guardó su Furret en su Pokebola, sin disimular su enojo.

-Furret no puede continuar, el ganador de esta ronda es Croconaw.

-¡Clefable ve!

-Otra vez ese Clefable, cuidado Dandy, ¡es engañoso!

-¡Naw!

-¡Clefable, metrónomo!

-“Ay… qué mierda” –Touji recordó lo que ocurrió la última vez que Lunita (la Clefable de Rika) usó su metrónomo, los resultados fueron… bueno, un centro Pokémon entero quedó reducido a escombros.

-¡¡Dandy, cubrite rápido!! -advirtió Touji alarmado.

Clefable comenzó a mover sus dedos rítmicamente, hasta que estos adquirieron el característico destello azulado.

-¡Clefable!

Un enorme tornado surgió del Pokémon hada, y envolvió a Dandy, haciéndolo girar sin control, hasta que finalmente cesó, y el Pokémon de Touji cayó pesadamente al suelo.

-¡¡Mierda!!

A pesar de todo, Dandy se incorporó, dolorido.

-Así me gusta, ¡¡ahora enseñale de que estás hecho!!

Pero Dandy no se veía con ánimos para dar ninguna lección, le dolía cada músculo de su cuerpo. La caída había sido dura, pero de ninguna manera iba a decepcionar a su maestro, por lo que se dispuso a atacar de todos modos.

-¡Clefable, danza de la lluvia! –ordenó Whitney.

-“¿Qué? ¿Danza de la lluvia? Pero si ese ataque favorece muchísimo a Dandy…” -pensó Touji confundido.

Rika y Harry observaban interesados el duelo, mientras Kosuke (ya descongelado y curado) descansaba.

-¡¡Chorro de agua!! –Gritaron Touji y Whitney al unísono, señalando a sus respectivos blancos.

Los dos Pokémon inhalaron y escupieron dos chorros de agua realmente impresionantes, que se estrellaron uno contra otro con furia, ninguno de los dos parecía avanzar.

-¡¡Vamos Clefable, vos podes!!

-¡¡Dandy, dale con todo!!

Ambos Pokémon estaban haciendo su máximo esfuerzo, pero a pesar del cansancio, el entrenamiento había mejorado notablemente los poderes de Dandy, quien comenzó a ganar terreno, lento pero seguro.

-«El chorro de agua de un Pokémon de agua siempre será más fuerte que el de uno que no lo es» -pensó Touji con satisfacción, recordando las lecciones de Rika.

Por más que se esforzaba, Clefable no pudo contener toda esa fuerza, y fue golpeado por el ataque.

-Clefable, levantate, vamos –pidió Whitney a su monstruo.

-Cl… cle… –dijo mientras se ponía de pie.

-¡No puede ser! ¿Eh? ¿Qué es lo que pasa? -Touji vio como nubes negras se formaron rápidamente en el techo del gimnasio, Clefable las miraba fijamente.

-¡¡Rápido Touji, saca a Dandy de ahí!! –Le advirtió Rika, adivinando inmediatamente la jugada de Whitney.

-¿Qué?

-¡¡Trueno!! –gritó la Gym leader.

Un rayo gigantesco cayó en el lugar donde se encontraba Dandy, provocando un gran estruendo. Touji tuvo que apartar la vista por el resplandor que lo cegaba.

-¡¡Dandy!! –Touji corrió hacia donde estaba su Pokémon. Cuando lo tocó, recibió una pequeña descarga.

Su Croconaw en vez de azul estaba negro, con todas las escamas quemadas, al igual que el suelo del gimnasio alrededor de él.

-¡¡Mi… mierda!! –gruñó Touji guardándolo en su Pokebola, la voz de la réferi se hizo oír:

-Croconaw no puede continuar, ¡el ganador de esta ronda es Clefable!

-“Solo me queda uno… y ya sé cuál será…”

Touji arrojó bien alto la última Pokebola del día, que se abrió en el aire revelando la figura de un impresionante insecto.

-¡¡Herrracross!! –gritó este mientras aterrizaba y tensionaba los músculos.

-¡Clefable, trueno otra vez!

-¡Rápido Hiro, salí de ahí!

Otro rayo se precipitó contra el suelo, pero Hiro fue capaz de eludirlo levantando vuelo.

-¡¡Ataque de cuerno!!

Mientras Clefable se recuperaba de ese último trueno (la ejecución de un ataque tan poderoso requería mucho esfuerzo) no pudo evitar la feroz cornada del monstruo que se le venía encima.

-¡¡Ahora ataque furia!!

Hiro lanzó contra el pobre Clefable rápidos y continuos golpes, que el Pokémon no podía hacer más que recibir uno tras otro.
Golpeado hasta la extenuación, el monstruo de Whitney cayó al suelo, completamente debilitado.

-Clefable no puede continuar, el ganador de esta ronda es Heracross.

-“Será mejor que nos preparemos, porque el que viene no va a ser nada fácil”.

-Muy bien, es hora del broche de oro -anunció la chica sonriente -¡¡Miltank, ve!!

La mirada amable de la vaca se posó en Hiro. Hubo un instante de quietud.

-¡Desenrollar!

-¡Rápido, mirada maligna!

Miltank giraba a toda marcha hacia Hiro, comiéndole terreno a gran velocidad. El escarabajo trató de detenerla con su mirada, sin éxito, no pudo esquivarla y recibió el golpe, pero se recuperó enseguida.

-Mientras más largo se haga el duelo, mayores son mis posibilidades de ganar –le dijo Whitney a Touji.

-“Mierda”.

Miltank dio vuelta, lista para repetir su ataque, pero Hiro saltó a un lado con rapidez.

-“¡Carajo! No podemos esquivar para siempre, o nos va a sacar cada vez más ventaja…”.

-¡Ataque de cuerno!

Hiro se arrojó de frente a atacarla. No pudo detenerla y recibió un terrible golpe, pero no cayó.

-¡¡Ahora, contador!!

-«Si el contador funciona, esa vaca va a recibir el doble de daño causado a Hiro, es imposible que lo soporte” –pensó Touji esperanzado.

El escarabajo dejó de retroceder, y apoyándose en una mano, descargó su contraataque sobre su rival, que acabó estrellándose contra una pared, todavía hecha una bola. Miltank adoptó su postura normal, dolorida, para a continuación caer al suelo.

-¡Por fin! –dijo Touji aliviado, pero su alivio se convirtió en terror cuando vio a la regordeta vaca ponerse de pie con resoplidos.

-Muy bien Miltank, ¡ahora desenrollar!

-¡No es posible! ¡Esa resistencia no es normal! ¡Hiro, atácala antes de que lo haga! –pero ya era tarde, Miltank se había vuelto a hacer una bola y volvió a golpear a Hiro. Esta vez, el ataque pareció ser definitivo, ya que el insecto cayó de espaldas, muy maltratado.

-¡Levantate! –le gritó Touji.

Con los dientes apretados, Hiro se puso de pie. Miltank dio la vuelta y volvió a la carga, era evidente que el Heracross no soportaría otro ataque.

-“¿Qué hago? Tiene que haber una manera de detenerla… tal vez…” -En ese momento, una imagen llegó a la mente de Touji con claridad; Hiro lanzando por los aires a un Graveler y golpeándolo en el aire.

-«¡Es cierto! En esa ocasión no ganamos porque el cuerpo de roca de Graveler lo protegía, pero… ¡Miltank no tiene ninguna protección además de su buena defensa cuando está en su postura normal!”

Heracross cruzó una mirada fugaz con su amo, parecía que los dos estaban pensando en lo mismo.

-¿Te acordás de esa batalla? –le preguntó Touji con una sonrisa, el Pokémon asintió con la cabeza, y se secó la sangre de la boca con un corto movimiento de mano.

-¡Entonces ya sabés qué hacer!

El insecto bajó su cabeza y apoyó su cuerno en el suelo, de frente a su oponente, que rodaba hacia él a frenética velocidad.

-“Está loco” –pensaron Whitney y Harry al unísono.

Miltank ya estaba sobre él, pero en la milésima de segundo en que estaba por golpearlo, Hiro usó su cuerno como palanca y la lanzó hacia arriba con todas sus fuerzas. En el aire, Miltank no tuvo más remedio que volver a su postura normal para un aterrizaje forzoso, pero deseó no haberlo hecho, ya que Hiro voló tras ella y comenzó a golpearla con su cuerno desde todos los ángulos posibles, hasta dejarla completamente arruinada.

Después de recibir más golpes de los que pudo contar, cayó al suelo pesadamente, con todo el cuerpo lleno de heridas. Ni siquiera intentó ponerse de pie.

-Mi… Miltank… –balbuceó Whitney incrédula.

-¡Miltank no puede continuar, el ganador del combate es el retador Touji Watsuki!

Hiro aterrizó… arriba de Touji.

-¡Espera..! ¡No, no hagas eso!

-¡¡Herrracross!! –el Pokémon finalmente se bajó de encima de su dueño.

-Hiro –le dijo Touji, sentándose en el suelo -Bien hecho.

Whitney se acercó, aplaudiendo.

-Lo hiciste bien, Touji, Falkner me había dicho que eras bueno, ¡Pero la verdad me dejaste sorprendida!

-Este… gracias.

-Te mereces sin duda la medalla Plain –dijo entregándosela con una amable sonrisa.

Después de las debidas despedidas, los Pokémon de Touji se recuperaban del difícil enfrentamiento en el centro Pokémon. Touji admiraba su medalla:

-Touji, deja tu medalla tranquila, no se va a ir caminando –dijo Rika sonriente.

-Si, claro –dijo sin prestar atención, atontado por la medalla -es un rombo, me parece mejor que las demás… ¿Y si le compro un altar? … Me gusta.

-Hay quienes dicen que una cosa gusta más cuando hubo un esfuerzo para conseguirla… –dijo Harry.

-Uhm… puede ser… así y todo, ¡me gusta mucho! –repitió Touji emocionado.

-Además, aprendiste a usar la cabeza además de la fuerza, supongo que debe parecerte una medalla hermosa, lleva varios logros con ella –dijo Harry -una verdadera hazaña tratándose de alguien como vos…

En ese momento la enfermera Joy le informó a Touji que sus Pokémon estaban listos.

-Bueno, yo no puedo más, me voy a dormir –dijo Touji, guardándose finalmente su medalla en el bolsillo.

-Si, yo también –dijo Rika, bostezando -buenas noches.

-Buenas noches –dijeron los chicos al unísono.

A la mañana siguiente … o al mediodía siguiente, Touji, Rika y Harry estaban preparados para salir.

-Bueno, ¿y ahora a donde vamos? –preguntó Touji mientras se tronaba los huesos del cuello.

-Al norte, hasta ciudad Ecruteak, ahí está el próximo gimnasio Pokémon –dijo Rika.

-Bueno, entonces vamos, siempre es bueno conocer lugares nuevos, y la verdad unas vacaciones se pueden tener en cualquier lado –dijo Harry.

-¿Y eso que mierda quiere decir?

-Que no me gustan las ciudades grandes y que me quiero ir de acá.

-¿Y no era más fácil decir eso?

-Disculpa, me olvido que si uso frases muy complicadas se te funde la cabeza…

-Pendejo de mier…

-¡Boludo! –le interrumpió Harry.

-¡Te voy a matar!

-¡Si me agarras! –Harry salió a la carrera.

-¡Ahora vas a ver! -soltó Touji corriendo tras él.

Rika soltó un suspiro de cansancio y fue tras ellos. El viaje iba a ser muy largo…

Sabrina

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