Made in PAPokémon: El Mundo con Otros Ojos

Pokémon el Mundo Con Otros Ojos – Capítulo 14: Combate por la medalla Plain. Touji vs. Whitney

Disclaimer lavamanos tipo Disney

Esta historia fue escrita desde el 2002 al 2004, por una piba y un pibe que, al comienzo de la historia, tenían 15 años, al igual que el protagonista.
Es probable que cada tanto encuentren chistes o comentarios homofóbicos, machistas, racistas y/o de mierda en general. Básicamente, éramos literalmente nenes y bastante boludes, como la gran mayoría de las personas lo es a esa edad. Esos comentarios NO reflejan la postura actual del staff de PA y francamente, son bastante vergonzosos. Pero decidimos dejar la historia exactamente tal cual fue escrita y no lavarnos las manos de nuestros errores.

 

Capítulo 14: Combate por la medalla Plain. Touji vs. Whitney

-Y decime… ¿Dónde está Rika? -preguntó Harry mientras se servía más leche.

-Me dijo que fue a retar a la Gym leader, hace rato que se fue, ya debe estar por llegar -le contestó Touji.

-Espero que le vaya bien…

-Desde que la conozco, nunca la vi perder un duelo, vas a ver que en cualquier momento va a llegar con la medalla en la mano.

 

Como si lo hubiera oído, Rika apareció justo por la puerta del centro Pokémon.

-¿Cómo te fue? -preguntaron Touji y Harry a la vez.

Rika hizo la señal de la victoria con los dedos y les enseñó la medalla Plain a sus amigos, sonriente.

-Veo que es imposible detenerte -dijo Touji risueño.

-No fue tan fácil como pensaba, Touji, vas a tener que esforzarte bastante para ganar esta.

-¿Vas a retarla ahora? -dijo Harry.

-Primero tendrías que elaborar una estrategia -dijo Rika -lo más importante es no dejarte llevar por la apariencia de sus Pokémon.

-¿Y qué tipo de Pokémon tendría que usar?

-Bueno, ella usa Pokémon normales…

-Entonces tendría que usar a Kosuke, pero no sé que otro usar…

-Creo que también tendrías que usar a tu Heracross.

-¿Por qué a Hiro?

-Además de tipo insecto, es un Pokémon tipo lucha y tiene una fuerza física considerable, te va a ser muy útil.

-Leí en el Pokédex que los tipo acero son resistentes a los ataques normales -dijo Touji -podría usar a Skarmory.

-No estoy segura, acordate que es bastante violenta, y nunca has peleado con ella, ¿la vas a poder controlar?

-Supongo que si, no puede ser tan complicado… -dijo Touji encogiéndose de hombros, de momento ninguno de sus Pokémon le había ocasionado demasiados problemas -Bueno, tengo que pedírsela al Profesor.

 

Touji tomó el teléfono, puso una moneda y llamó al Profesor Elm:

-Hola profe, soy yo.

-¡Hola Touji! ¿Seguís en Goldenrod?

-Sí, estaba a punto de retar a la Gym Leader, y me gustaría, si es que ya se recuperó, que me envíe a mi Skarmory.

El profesor se veía dudoso.

-¿Estás seguro? Sus heridas están curadas, pero…

-¿Pero?

-Es una bestia muy conflictiva, ya se peleó con varios Pokémon que tengo en el laboratorio, no podía controlarla, así que tuve que pedirle a un viejo alumno mío que me enviara su Typhlosion para «calmarla», pero ya está bien.

-¿Calmarla? -cuestionó Touji -¿Me la puede enviar?

-Clar… ¿eh? Touji esperame un segundo, tengo una llamada en otra línea -el profesor tomo otro teléfono que estaba al lado del que estaba usando, se subió las gafas con un dedo y habló:

-¡Ah! ¡Hola Kenta! -pausa -Sí… -Pausa -si, muchas gracias por prestármelo, me fue de gran ayuda -pausa larga -Claro, en seguida te lo envío -el profesor hurgó entre algunas cosas de su escritorio, tomó una Pokebola, y la colocó en la máquina de transferencia, después de teclear unos cuantos números, la Pokebola desapareció entre un chisporroteo.

-Bueno, adiós, no descuides tu entrenamiento, y dale mis saludos a Marina y a Junichi -se despidió el Profesor, y colgó el teléfono.

-Perdón por hacerte esperar -le dijo a Touji -enseguida te mando a tu Skarmory, pero primero me tenés que mandar otro de tus Pokémon.

-No hay problema, yo le mando a Hoho.

Touji puso la Pokebola de su Noctowl en la máquina y esta se desvaneció, en su lugar apareció la Pokebola de Skarmory.

-Gracias profe, nos vemos -Touji colgó el teléfono y agarró la Pokebola.

-Cierto, todavía no tiene nombre… ¿Qué le quedaría bien? Hum… ¡Ya lo tengo! ¡Moro! Tiene fuerza, me gusta… -pensó Touji en voz alta, felicitándose por su buena elección.

-Bien Moro… -dijo mirando la Pokebola -no me decepciones.

 

Touji, Rika, y Harry salieron del centro Pokémon y se dirigieron al gimnasio de Goldenrod. Cuando entraron, notaron que el gimnasio no tenía nada de particular, excepto sus ocupantes, un montón de chicas, todas ellas con voluptuosas curvas.

Touji miraba maravillado como varias chicas pasaban caminando delante de él, una más linda que la otra.

-Touji… -dijo Harry, con los ojos entornados en una expresión de burla.

-¿Si?

-Lindo gimnasio, ¿no?

-Si, muy lindo, muy lindo… el gimnasio, muy lindo -balbuceó Touji mientras sus ojos se posaban en las maravillas a su alrededor.

-Y decime, ¿no querés un babero?

-No, est… ¡¿Un qué?! ¡Pendejo de mierda!

-Bueno, vamos a buscar a la Gym Leader de una vez -dijo Rika, malhumorada.

Touji se acercó a una de las chicas:

-Dis-disculpe señorita… me podría de… de…

-¿Dónde está Whitney? -dijo Rika, irritada, finalizando la pregunta por él.

-¿Me están buscando? -dijo una chica con el cabello rosa, sonriente.

-En realidad estamos buscando a la líder de este gimnasio, pero vos estás bien -le dijo Touji con una cara de pervertido que Brock envidiaría.

Rika se acercó a ellos y clavó su talón en el pie de Touji mientras le sonreía a la chica.

-¡Ella es Whitney!

-Ah, si, ya sabía -dijo Touji frotándose el pie -yo soy Tou…

-Mi amigo se llama puñeta Watsuki… -dijo Harry señalándolo.

-Ese soy… ¡Ey!, No, yo soy Touji Watsuki, ¡Y él es un pendejo forro!

-¡Pervertido!

-¡Mocoso inútil!

-¡Basta! -les gritó Rika, exasperada -Touji, ¿vas a pelear o no?

-Si, claro, yo vengo por la medalla Plain, ¿aceptas mi desafío?

-Por supuesto, me encanta recibir retos de lindos entrenadores, síganme por acá -dijo la chica con una sonrisa amable.

 

-«¡Me dijo lindo!» -pensó Touji en las nubes, mientras la seguía.

Los cuatro se trasladaron hasta el campo de batalla. Muy grande y bien mantenido, otra chica acababa de terminar de pintar las líneas divisorias de la arena con una máquina.

-¿Qué te parece tres contra tres?

-No hay problema.


-Este es un combate oficial entre la Líder de gimnasio Whitney y el retador Touji Watsuki -dijo la referi, que como pudieron imaginar, también era una chica -¡¡Comiencen!!

-¡Teddiursa ve!

«¿Teddiursa? ¿Qué es ese bicho de peluche?» -pensó Touji al ver al osito de apariencia tierna aparecer del haz de luz de la Pokebola.

-¡Ve, Denkeshi!

-¡Ah! ¡Tu Pichu es adorable! -exclamó Whitney emocionada -pero… con ser adorable no va a ganar esta pelea…

-Ya veremos, ¡Denkeshi, impactrueno!

El Pokémon de Touji lanzó una poderosa descarga contra el osito, que la recibió de lleno, el Pokémon se estremeció con el ataque, pero se mantuvo de pie con firmeza.

-Teddiursa, ¡Megapuño!

-Rápido Denkeshi, ¡doble equipo!

En un segundo el ratón se multiplicó, la decena de Pichus rodearon al Pokémon de Whitney.

-No te dejes intimidar, atacá hasta que encuentres al verdadero -indicó la Gym leader.

El puño de Teddiursa comenzó a brillar y cargó contra los Pichus, desvaneciendo las ilusiones con cada golpe.

-¡Denkeshi, no dejes de moverte, y atácalo!

Mientras el Teddiursa golpeaba a los Pichus falsos, el verdadero logró atinarle un duro Impactrueno por la espalda.

-¡Termínalo con ataque rápido!

El ratoncito salió disparado hacia su objetivo, el oso recibió el golpe en el estómago, y se encogió en su lugar, dolorido.

 

Denkeshi pensó que con eso sería suficiente, pero no fue así. El Pokémon de Whitney se incorporó con una malvada sonrisa y antes de que Pichu pudiera alejarse, lo golpeó con un terrible mega puño en plena cara, mandándolo a volar.
“¡Mierda! La defensa de Denkeshi es muy mala, no sé si va a aguantar” -pensó Touji preocupado.

-¡Vamos Denkeshi! ¡Levantate!

-No tiene caso, ese Pichu ya no va a pelear –dijo Whitney muy segura.

Para sorpresa de todos, y haciendo un gran esfuerzo, Denkeshi se incorporó, tambaleándose.

-¡Así me gusta! -dijo Touji animado.

Whitney parpadeó un par de veces, desconcertada.

-Teddiursa, ¡golpe de cuerpo!

-Rápido, ¡onda trueno!

Los dos Pokémon lanzaron sus ataques, pero Denkeshi fue más rápido, y paralizó al monstruo de Whitney antes de que este pudiera golpearlo.

-Bien, terminarlo con impactrueno, ¡dale con todo!

-Piiiiii –gruñó mientras se preparaba para lanzar la descarga más grande posible- ¡¡Chuuuuuu!! –gritó al tiempo que liberó todo el poder reunido, el ataque estalló sobre el paralizado Teddiursa.

Cuando terminó, solo podía verse un cuerpito renegrido tumbado en el suelo.

-Teddiursa no puede continuar, el ganador de esta ronda es Pichu.

-Uy no, pobre Teddy, regresa –dijo Whitney guardando a su maltrecho Pokémon, apesadumbrada.

-¡Muy bien!

Denkeshi cayó sentado al suelo, jadeando.

-¡Lo estás haciendo muy bien Den, ánimo! –le gritó Touji. Denkeshi se puso de pie de un salto, demostrándole a su dueño que aún podía combatir.

Rika observaba la escena con aire serio.

 

-Está bien… -dijo Whitney con calma, inflando una Pokebola -vamos a ver si podés manejar a este.

Con un grácil movimiento lanzó al campo la Pokebola, de la que salió un Clefable, como Lunita, solo que algo más pequeño.

-Un… Clefable… -murmuró Touji.

-Denkeshi, ¡rápido, doble equipo!

-Clefable, ¡danza de la lluvia!

Nubes negras se formaron dentro del gimnasio, y pronto empezó a llover.

-¿Llueve? ¿Qué mierda es esto?

-¡Chorro de agua, Clefable! –el Pokémon tomó aire y empezó a escupir rápidos chorros de agua, desintegrando las ilusiones sin problemas.

-Ahora solo queda uno, ¡termínalo!

Clefable disparó un descomunal chorro de agua contra Denkeshi, quien estaba muy cansado para intentar eludirlo, pero en el instante en que el agua lo tocó, el roedor pudo liberar una última descarga que fue conducida por el chorro de agua y alcanzó a Clefable, electrocutándola.

 

Ambos Pokémon salieron disparados hacia atrás por el doble impacto. Clefable se levantó de inmediato, sin ningún daño serio, pero Denkeshi se veía muy mal, estaba tendido en el suelo, empapado, y no daba señales de vida. Touji lo guardó en su Pokebola con pesadumbre.

-Pichu no puede continuar, el ganador de esta ronda es Clefable.

-“Podría mandar a Moro y terminar con esto, pero no sé lo que guarda para el final”.

-¡¡Kosuke, al ataque!!

-¡Tar!

-¡¿Kosuke?! -repitió Harry incrédulo.

-Esta pelea es nuestra, ¡chorro de agua ahora!

-¡Kosuke, esquivalo!

Kosuke se arrojó al suelo, eludiendo el ataque, pero fue alcanzado por otro que, sumado al poder añadido por la lluvia, le provocó un gran daño, arrastrándolo por la arena.

 

Una voz gritó repentinamente:

-¡Che! ¡La danza de la lluvia es un ataque para aumentar el poder de los ataques de agua! ¡Anúlalo con la tormenta de arena o te va a destrozar!

-¿Eh? ¿Harry? Y vos qué… mierda, no tengo tiempo para pensarlo, ¡Kosuke, tormenta de arena!

El rocoso Pokémon se incorporó de un salto e invocó a su elemento con un grito.

Instantáneamente la lluvia se detuvo, y una feroz tormenta de arena tomó su lugar, azotando al Clefable.

-¡¡Muy bien, mirada maligna!!

-Aun así no vas a ganar, Clefable, ¡chorro de agua! –ordenó Whitney.

Kosuke miró fijamente a su oponente, que se detuvo intimidado, pero aun así dispuesto a atacar. Justo en el momento que Clefable iba a lanzar su chorro de agua, fue golpeado nuevamente por la tormenta de arena.

-¡Bien Kosuke, ahora mordelo!

Esquivando de milagro un nuevo chorro de agua de potencia moderada, Kosuke corrió hacia donde estaba el Clefable, este intentó disparar un nuevo ataque, pero el Larvitar lo mordió inmediatamente en la cabeza, para después darle una sacudida y arrojarlo al aire. Saltó hacia atrás y descargó una poderosa avalancha, que golpeó al Clefable en el aire, que al caer quedó inevitablemente sepultado por las rocas.

 

Después de esperar unos instantes la reacción del monstruo de Whitney, la réferi anunció:

-Clefable no puede continuar, el ganador de esta ronda es Larvitar.

-Nada mal… pero el siguiente va a terminar la pelea… ¡¡Miltank, ve!!

Cuando la Pokebola de Whitney se abrió, de su interior salió una enorme vaca rosada de aspecto pacífico e inofensivo.

 

-¿Y eso que carajo es? Jajaja, y yo que creí que guardaba lo mejor para el final -soltó Touji sin poder contener una risa de alivio.

-No deberías confiarte de la apariencia de Miltank… estoy segura de que ganará tu respeto… Miltank, ¡desenrollar!

-¡Miru miru!

La rosada vaca se hizo una bola y empezó a girar a una velocidad endiablada, avanzando directamente hacia Kosuke, y dándole tal golpe que lo mandó a chocar contra una pared, de donde la pequeña bestia no se levantó.

Touji no acababa de digerir la escena.

-¡¿Qué?! ¿Cómo mierda hizo? Vaca de mierda, ahora vas a ver… ¡¡Kosuke regresa!! -gruñó el entrenador, mientras inflaba precipitadamente otra Pokebola:

-¡Moro! ¡A pelear!

Cuando el Pokémon salió de la esfera, estiró sus afiladas alas, dando una idea de su tamaño, y lanzó un atemorizante graznido.

-¡¡Skaaaar!!

Whitney empezó a preocuparse, un Pokémon de acero como ese era el peor enemigo posible para su Miltank.

 

-Muy bien, ahora… ¡¡atacaaaaaaaaaaá!! –gritó señalando con el dedo a Miltank, en una dramática pose de entrenador decidido.

Skarmory no se movió en lo absoluto. Una gota de sudor recorrió la cabeza de todos los presentes.

El pájaro miró a Touji de reojo, con sus ojos pequeños y duros.

-¿Q-qué te pasa Moro? –Touji empezó a ver a su Pokémon con cierto recelo, no le gustaba esa mirada, no le gustaba nada.

 

Los ojos de Skarmory relampaguearon espantosamente, y con un fuerte grito, se lanzó contra su entrenador, que cayó sentado al suelo, muerto de espanto.

-¡Regresa! –cuando al fin reaccionó, Touji la guardó velozmente en su Pokebola, antes de que pudiera atacarlo.

-Ufff… No entiendo qué le pasa, ¿Por qué me atacó? -gruñó mientras se ponía de pie.

En ese momento, Touji se dio cuenta de lo que acababa de hacer, había regresado a su último Pokémon, o sea que…

-“¡Qué mierda!”

-El retador retiró a su último Pokémon del combate, eso significa que la ganadora de este encuentro es la líder de gimnasio, ¡Whitney! -Anunció la réferi.

Touji se sintió un fracasado total, no solo había perdido, sino que además su propio Pokémon lo había dejado en ridículo frente a todos.

-No te sientas mal –le dijo Whitney, recogiendo a su Miltank -estuviste muy bien, hasta que sacaste a ese Skarmory, necesita algo de disciplina, ¿no crees?

Touji salió del gimnasio en silencio, seguido de Rika y Harry.

 

Ya en el centro Pokémon, dejó a Denkeshi y a Kosuke recuperándose, y se sentó a esperar.

-Rika…

-¿Hm?

-¿Vos sabés por qué Moro me ignoró?

-No te ignoró precisamente… -dijo Harry, pero al ver la mirada que le echó Touji, decidió que era mejor cerrar la boca.

-Bueno, no estoy segura, pero… acordate que Moro tiene un mal recuerdo de los humanos –dijo Rika.

-¡Pero yo soy su entrenador! ¡Se supone que tiene que respetarme!

-A ver, dejame ver tu Pokédex –Rika presionó un par de botones hasta acceder a la memoria de datos -Ahá, ahora entiendo…

-¿Qué? ¿Qué descubriste?

-Acá dice que tus Pokémon varían desde el nivel veinticuatro al veintisiete.

-Si, ¿y qué con eso?

-Bueno, hay un pequeño problema.

-¿Cuál?

-Tu Skarmory está en nivel cuarenta y cinco, es exageradamente más fuerte y experimentada que el resto de tus Pokémon.

-Y eso es bueno, ¿no?

-No, no podés controlar a un Pokémon tan avanzado, no tenés suficientes medallas ni experiencia.

-¿Así que si no tengo más medallas no me va a hacer caso?

-Básicamente.

-¿Entonces?

-Lo mejor es que se la devuelvas al profesor, y la empieces a entrenar más adelante.

-Supongo… -suspiró.

Touji se puso de pie, y se dirigió a la puerta del centro Pokémon.

-Necesito caminar… en un rato vuelvo.

 

El chico vagó pensativo por toda la ciudad, mirando sin ver negocios y puestos, y antes de darse cuenta, terminó en las afueras de la metrópoli.

 

Se acostó sobre la hierba fresca y se quedó mirando el cielo pálido un rato.

Como si algo se hubiera encendido en su cabeza, se levantó, tomó la Pokebola de Skarmory y la liberó, arrojándola lejos de sí mismo.

Cuando Moro salió, lo miró amenazadoramente y se empezó a acercar, con ganas de darle un pequeño saludo, pero se detuvo cuando Touji le habló:

-Esperá, por favor esperá… yo sé que vos no querés estar conmigo, entiendo lo que sentís, debe ser muy difícil para vos tener que estar con un humano, teniendo en cuenta que los odias… no quiero forzarte a quedarte conmigo, y mucho menos sabiendo lo que pensás de las personas, tampoco quiero tratar de convencerte de que soy diferente a esos hijos de puta que te maltrataron, eso lo decidís vos.

El ave de acero permaneció inmóvil, escrutando al muchacho con la mirada.

 

-Te podés ir, ya sos libre, hacé lo que quieras… –Entrenador y Pokémon se miraron unos segundos con fijeza.

Moro dudó por un segundo, Touji no sabía si dudaba entre volar o atacarlo, pero después de un momento, echó una última mirada al que fue su dueño y levantó vuelo.

 

El entrenador miraba como el gran Pokémon volador se alejaba rápidamente, hasta que después de unos minutos solo fue un insignificante punto en el horizonte.

Volvió a acostarse sobre el césped, con la depresión creciendo en él.

-Al final prefirió irse que quedarse conmigo, y yo preferí dejarla ir en lugar de intentar entenderla… Soy un inútil, soy un perdedor, soy un cagón, y soy un estúpido.

Hubiera seguido insultándose un rato más, de no ser por la voz que escucho:

-En realidad… un inútil no tendría dos medallas en solo dos semanas, una derrota todos la tienen, un cagón no ayuda a personas que ni siquiera conoce sin importarle el peligro… y en cuanto a lo de estúpido, bueno, si pensás así, en eso tenés razón.

-¿Harry, que haces acá? ¿Como me encontraste?

-¿Cómo te parece? Te seguí, pelotudo.

-Y que… ¿Por qué me decís todo esto? -preguntó con cautela.

Harry se encogió de hombros.

-Es la verdad.

-No estoy seguro, por ahí hasta ahora gané por suerte…

-Quien sabe, pero si así fue, la suerte te está abandonando.

-De cualquier forma, tengo que encontrar una manera de ganarle a Whitney.

Hay una forma, se llama entrenar, y en eso yo te puedo ayudar.

Touji resopló con cansancio.

-¿Entrenar? ¿Y qué te parece que hice hasta ahora?

-Entrenar no quiere decir pelear a lo bruto, para ganar tenés que usar la fuerza y la cabeza, y hasta ahora…

-Gracias… -farfulló Touji con el entrecejo fruncido -¿así que la cabeza? Ok, ¿Y por dónde empezamos?

 

Y así Touji vio como aquellas palabras de Falkner se hacían realidad; “Los otros Gym Leaders no te van a poner las cosas tan fáciles”, pero también aprendió a no rendirse, y lentamente, empezó a encontrar el significado de aquel enigmático “Nosotros”…

Sabrina

La gente anda diciendo...